02/12/10 - "Buenas perspectivas"
Una cosa muy triste es mirar a aquellos que viven al margen de la sociedad y observar su miseria, su sufrimiento, su falta de perspectiva de días mejores. Cuando sufrimos pero esperando el final del dolor, tenemos un ingrediente que nos estimula a seguir luchando. Pero cuando nuestro futuro es desconocido y ronda sobre nosotros la expectativa de que lo peor pudiera suceder, el miedo y la intranquilidad se apoderan de nosotros. Existe un hecho muy antiguo que apunta a un final trágico para todos los pecadores: El pecado es el que lleva a la muerte eterna. Pero Dios, en Su inmenso amor, ofrece Su gracia a todos los pecadores. Ya no hay porque preocuparse por el futuro, por la muerte, por el miedo a la condenación, pues los que están en Cristo Jesús, Dios ya no les atribuye pecado, sino Su gracia para la vida eterna. Lo que nos tranquiliza es que esto no depende de nosotros, sino de Dios, que actuó a nuestro favor, para que por medio de Cristo, pudiéramos tener la salvación.
Oremos: Querido Dios, llévame a conocer cada día mejor el Salvador Jesucristo y a esperar únicamente de Él todo el bien para mi vida, tanto en este mundo, como en la eternidad. Amén
Lee en tu Biblia: Romanos 5:12-21





