22/11/10 - "El origen de todos los males"

 

Las personas luchan entre sí por el poder, roban, pelean, se hacen corruptos. El egoísmo, la envidia y la ambición traen desentendimiento, separaciones y guerras. Todos estos males son frutos del pecado. Jesús propone otro camino. Un corazón transformado por medio de Jesús manifiesta buenos deseos. Los males son transformados en buenas acciones, que son frutos de la fe en Jesús. Un corazón renovado busca siempre el bienestar del prójimo, sea él quien sea.

Oremos: Señor Jesús, danos la verdadera fe en ti, para que podamos tener la esperanza de un mundo distinto y mejor, empezando por nosotros mismos. Amén