05/11/10 - "El hombre, la mujer y el trabajo"
El trabajo nos da dignidad, a pesar de que muchas veces es cansador, es una necesidad. Sin trabajo, no hay sueldo. Las dificultades del mercado laboral, hoy día, hacen con que muchos hombres no consigan lo necesario para solventar la familia solos. La participación de la mujer en el sostén material de la familia viene siendo cada vez más importante. El hecho de que la mujer trabaje no desvaloriza al hombre en la familia, en la sociedad y delante de Dios. Dios envió a Jesús para salvar a todos. Y además: por sobre todo, es Él quien actúa para que tengamos de comer y beber. Jesús ama a cada uno de nosotros, empleados o desempleados, limpiadora o ejecutivo. Y siempre cuidará y trabajará, para que tú y tu familia tengan un futuro asegurado. Puedes confiar en eso y trabajar tranquilo.
Oremos: Amado Padre celestial, gracias por hacerme comprender que todo viene de Tus manos, incluso el sostén para mi familia. Dame siempre alegría para trabajar. En el nombre de Jesús. Amén.





