18/10/10 - "Tratamiento para la vida"
“Todo hombre es como hierba, y su grandeza es como la flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se cae” (1 Pedro 1:24). Con estas verdades bíblicas Dios nos avisa del peligro de la súper valorización de la belleza física. Ningún tratamiento ofrecido por cualquier clínica médica podrá alejarnos de la dura realidad de la muerte. Por lo tanto debemos reevaluar nuestras prioridades y necesidades, y por sobre todo, confiemos en la solución providenciada y enfrentada por el mismo Jesucristo. Jesús nos dio la certeza de que, a los ojos de Dios, no tenemos ninguna mancha ni defecto que justifique nuestro miedo a la muerte. Acuérdate: El amor de Cristo es lo que realmente necesitamos, y este amor dura para siempre.
Oremos: Querido Jesús, que la vida conquistada con Tu sacrificio en la cruz invada todo mi ser y me lleve a confiar en Ti a cada momento de mi vida. Amén.





