02/11/11 - "Llenando el hogar de alegría"
¿Qué te gustaría tener en casa? y ¿Qué ya has hecho para obtener lo que deseas tener en tu casa? Trabajaste mucho, horas y horas extras, saliendo temprano y llegando tarde. Agotaste todas las energías posibles en horas de preocupaciones. Pero ¿Será que tu casa ya tiene lo principal? No es un mueble, ni un equipo de última generación. ¡Es Dios! Entre todo aquello que podemos querer en casa, Dios es el principal. Cuando Él está en el centro de la casa, de la familia, podemos decir que tenemos todo. Aun si tenemos muy poco, la presencia de Dios llena nuestro hogar de alegría, de amor, de cariño y comprensión. No está mal querer un poco de conforto, pero eso no es todo. Pon mucha atención y evalúa entorno a quien tu vida y tu familia están girando. Deja que el amor y la paz de Jesús, el Salvador, llenen todos los espacios de tu casa.
Oremos: Señor Dios, habita en mi hogar y en mi corazón, para que mi casa sea un lugar de paz y alegría. Por Cristo. Amén.
Lee en tu Biblia: Salmos 127:1-2





