06/07/11 - "No necesito repetir"
Un cristiano puede repetir una oración. Jesús, en el Jardín del Getsemaní, antes de ser encarcelado y juzgado, repitió la misma oración por tres veces (Mateo 26:36-43).
Lo que Jesús dice que está mal es la idea de que Dios atenderá nuestras oraciones si las volvemos largas, repitiéndolas un sinfín de veces (Mateo 6:7-8). El verdadero hijo de Dios tampoco ora como si Dios tuviera la obligación de atenderlo. Es más, es por eso que, a pesar de que creemos que él es poderoso para hacer cualquier cosa, siempre decimos “que se haga según tu voluntad, si lo que pedimos, de hecho, contribuye para nuestro bien o para el bien del prójimo y para tu honra y gloria”.
Oremos: Querido Dios, ayúdanos para que siempre podamos orar con fe, creyendo que será hecha tu voluntad con la certeza de que nos darás lo que juzgues que sea lo mejor para nosotros. Amén.





