05/07/11 - "¡Sin querer aparecer!"


Orar forma parte del vivir de los que confían que Jesús los salvó al morir por ellos en la cruz. Todos los que creen de verdad en Jesús como su Salvador puede dirigir sus oraciones a Dios y llamarlo Padre.
Si tu aun no crees, aquí te dejamos la invitación para que creas y para que dirijas tus pensamientos a Dios, que espera las oraciones de los que son sus hijos por la fe en Jesús. Sin embargo, recuerda siempre, que Dios conoce nuestras intenciones. Por eso, jamás ore queriendo ser visto y admirado por los que lo rodean. Si esta tentación se apoderara de ti, sigue entonces el consejo de Jesús, ve a orar en el silencio de tu habitación (Mateo 6:5-6).

Oremos: Padre nuestro, ayúdame para que, al orar, yo no quiera aparecer. Fortalece mi fe para que, al hacerlo, confíe en tu amor y ayuda. Amén.