04/07/11 - "Nacemos para hacer el mal"
A todo el mundo le gusta resaltar la pureza de los niños. Dicen que ellos son “tan puros e inocentes” y que a medida que van creciendo, pierden estas características. Pero la Biblia nos dice que somos malos desde nuestro nacimiento (Salmos 51:5). Quizá te preguntes, ¿Cómo eso es posible? Desde que Adán y Eva cometieron el primer pecado, nosotros heredamos estas características, que pasan de generación en generación. Nacemos pecadores, inclinados para hacer el mal. Por más que queramos hacer siempre el bien, no conseguimos, debido a nuestra naturaleza pecaminosa. Menos mal que Jesús pagó con su vida el alto precio por nuestras actitudes. Seguiremos pecando, por más que no queramos. Pero siempre que confesemos nuestros errores, arrepentidos, podemos tener la certeza de que Cristo nos da su perdón, y volvemos a ser amigos de Dios nuevamente. ¡Qué bueno que es así! ¡Qué bueno que tenemos a Jesucristo!
Oremos: Señor Jesús, gracias porque moriste por mí en la cruz, para perdonar mis pecados. Solamente así puedo tener la certeza de que Dios me acepta como hijo. Amén.
Lee en tu Biblia: Salmos 51:3-5





