07/06/11 - "No cierres la puerta"
Muchas veces el comportamiento y las palabras de una persona no reproducen exactamente aquello que pasa por su corazón, sirven apenas para tratar de esconder un terrible conflicto interno. Este conflicto tiene inicio cuando Dios, amorosa y tranquilamente, empieza a llamar a la puerta de nuestro corazón. Cristo También llama a tu puerta, queriendo entrar en tu vida y cambiarla completamente. No cierres tus oídos y tu corazón a Dios y al perdón que solamente Jesús puede ofrecerte. Con fe en Él, vivirás la alegría y la certeza de la vida eterna.
Oremos: Querido Dios, mantente presente en mi vida. Líbrame de la vanidad, haciéndome capaz de confiar en aquello que el Salvador Jesús realizó para mi salvación. Amén





