23/12/10 - "Una noche inolvidable"

 

¿Ya te imaginaste cómo debió haber sido esa noche en que Jesús nació? Piensa por un momento y atiende a los detalles: Un ángel habló directamente con los pastores de Belén. Ellos oyeron un coro de ángeles que era inmenso. Ellos vieron al Niño Jesús en el pesebre, y conocieron a María y José. Normalmente, el nacimiento de un niño, ya es un hecho que alegra a todos. Entonces imagínate, que este niño es Jesús, el Hijo de Dios Altísimo. Deja que la alegría de la Navidad llene tu vida. Deja que cada detalle de esta fiesta sea parte de tu vida, en todos los días del año. A fin de cuentas, Jesús nació para estar contigo siempre. Él vivió entre nosotros y murió en la cruz para que recibas el perdón de los pecados y la vida eterna. ¿Eso no es motivo para alegrarnos?

Oremos: Señor Dios, quiero que Jesús esté en mi corazón todos los días de mi vida. Que la alegría de la Navidad traiga alegría y esperanza para mí en todos los momentos, y que yo deje transparentar eso a todos los que me rodean. Amén.