17/12/10 - "La cruz también está en la Navidad"
La Navidad trae alegría, pero para muchos también tristezas provocadas por la distancia o la ausencia de personas queridas que ya murieron. La Navidad es una fiesta que demuestra muchas contradicciones. Muchos reencuentros, abrazos, pero así también mucho consumismo, apego excesivo a los bienes materiales y la soledad de los que no consiguen celebrar la tradicional cena de Navidad. La contradicción de la Navidad viene desde el origen de esta fiesta. Sobre el niño Jesús ya reposaba esta triste realidad. Él nació para sufrir y morir. Si, la Navidad solamente tiene sentido cuando, además del pesebre de Belén, vemos también la cruz donde Jesús, más tarde, sería crucificado. Nuestros pecados no son olvidados en la Navidad. Ellos están presentes y son recordados como la causa de la venida de Cristo. Por eso, la Navidad también es un momento oportuno para que reconozcamos que necesitamos de un Salvador y para que testifiquemos que Jesús vino porque somos pecadores.
Oremos: Señor, ayúdanos a encontrar la verdadera alegría de una Navidad más, recordando la prueba de Tu amor, que condujo a Cristo hasta la cruz para asegurarnos la vida eterna. En humildad, renueva nuestra esperanza. Amén.





